Berta Isla, un Nobel para Marías

Ya había leído Berta Isla cuando resultó galardonada con el Premio de la Crítica. Al anunciar el fallo, el ponente del jurado resaltó que la obra premiada “se sirve del género del espionaje para hacer bajar al lector a las profundidades de la condición humana y con su original estilo combina reflexión y acción”. Estoy completamente de acuerdo.

Es la segunda vez que una novela de Javier Marías recibe este galardón (la primera fue Corazón tan blanco, en 1992).  Por algo será…

Hoy quiero escribir una entrada sobre Berta Isla, una novela de espías pero no sólo de espías.  Para mí, una novela de amor: el de Marías por su oficio de escritor.

Me parece una novela extraordinariamente bien escrita (algunas veces apetece leerla en voz alta, de lo bien que suena) que además abre, como deben hacer los buenos libros, muchos puntos para la reflexión.

Berta Isla me ha hecho pensar si realmente conocemos de verdad a las personas que tenemos al lado todos los días, con las que convivimos a diario; si no escamoteamos todos parte de nuestra verdad (algunas veces toda nuestra verdad) a los seres más cercanos. Me ha hecho ponerme en la piel del escamoteado y también en la del escamoteador, porque la novela está narrada desde los dos puntos de vista: desde el de Berta Isla, a la que su marido le oculta una parte muy importante de su vida, pero también desde el de éste (Tomás Nevinson), obligado a ocultársela.

Creo que la mayor parte de la gente no tiene ningún problema en aceptar el desconocimiento, parcial o completo, de los demás. Estamos acostumbrados hasta cierto punto a la impostura social y digital de nuestro mundo actual. Pero creo que a la mayoría nos inquieta enormemente no conocer a nuestros seres queridos, no saber cómo son, lo que son y qué piensan realmente. Y Javier Marías, que inicia la novela diciendo “Durante un tiempo no estuvo segura de si su marido era su marido…”, nos ha hecho imaginarlo.

También la lectura de Berta Isla me ha hecho pensar en la evolución de las personas y lo que ésta implica en las relaciones con los demás. En la novela queda reflejada perfectamente la evolución de su protagonista, la que da título al libro, pero parece que Tomás Nevinson no evoluciona, sólo acumula cansancio y hartazgo de su vida de impostor. Quizá esto se deba a que la novela está narrada mayoritariamente por Berta y sólo en algunos capítulos toma la voz Tomás. No se puede valorar la evolución de alguien sin conocerle realmente y en la novela Tomás Nevinson no se da a conocer a los lectores, como tampoco lo hace a su mujer. Me hubiera gustado saber más de Tomás, me he quedado con las ganas de saber cómo fue su vida de espía, cómo le afectó y cómo evolucionó con los años. Pero, desde el título, el autor deja claro lo que quiere contar, así que no podemos pedirle cuentas.

Berta Isla es la decimoquinta novela de Javier Marías que, a lo largo de su dilatada trayectoria como escritor, ha sabido labrarse una merecida reputación. Además, Marías es articulista (recientemente ha publicado una recopilación de artículos aparecidos en El País Semanal bajo el título Cuando los tontos mandan), faceta que le ha acarreado numerosas críticas, sobre todo en redes sociales. Sin embargo, en mi opinión, puedes estar o no de acuerdo con lo que escribe, pero merece la pena leer sus columnas, en las que aborda temas de actualidad de forma incisiva e inteligente. En lo que respecta a sus novelas, ya va siendo hora de que se le premie con un Nobel, ¿no creéis? Desgraciadamente no podrá ser en los próximos meses ya que, según anunció la Academia Sueca el pasado viernes, el Premio Nobel de Literatura 2018 no se concederá este año sino el que viene, tras el escándalo por abusos sexuales que ha sacudido a la institución en los últimos meses.

 

X.A.G.

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